lunes, 30 de agosto de 2010

Mi Fiat 125

Antes que nada quiero agradecer a la gente que leyó los post anteriores y no me demandaron por hacerles perder tiempo, también a los que inclusive tuvieron el altruismo de comentar de manera positiva y enviarme mails, es grato ver como mi desgracia los divierte, a mi también me divierte luego de unos años de terapia y alguna que otra pastillita azul.

Al igual que la mayoría de los de mi especie, llegó una edad en la que era crucial tener, o por lo menos saber manejar, un auto. Yo no tenia ni lo uno ni lo otro.

Tio Giul dice:
hay chicas en esta ciudad
hay que tener auto
depto
y a ponerla

Joe Busted dice:
Si, la parte más fácil...

Tenia dos experiencias en mi haber con respecto al manejo y ninguna de las dos eran muy agradables.

La primera: tenia trece años y era un día en que mi abuelo bebió de más, como era el “Pater familias” nadie se atrevía a discutirle cuando quería algo, y ese día se le ocurrió que quería hacerme manejar, tenia que mover el auto, doblar la esquina y volverlo a traer donde estaba esperándome. Mi viejo, que ya estaba con un rosario en cada mano y una vela en la otra (lo hice apropósito, si explico cada chiste ya no va a ser simpático), le pidió a un amigo suyo que estaba ahí presente que me acompañase en el asiento del copiloto, el tipo (a quien se le decía morocho) me mostró como arrancar y me explico brevemente como echar a andar el vehiculo, unos minutos después llegué a la esquina, ahí comencé a verla negra, no desacelere e hice una curva muy cerrada, Morocho trató de estabilizar el auto agarrando el volante pero fue muy tarde, fui directo a un montículo de tierra (no se que joracas hacia ahí) y las ruedas de la izquierda pasaron por la cima del montículo, dejando al auto en dos ruedas, al mas puro estilo serie de acción de los 80 y avanzamos así como 15 metros antes de que el auto caiga en sus cuatro ruedas otra vez, mucha gente no me lo cree, pueden preguntarle a mi viejo, mi abuelo paso a estar sobrio en ese mismo instante y a morocho ahora le dicen “Blanquito” por que fue así como se bajo del auto. 

La segunda: Mi viejo estaba enyesado en la pierna y no podía sacar del garage su peugeot 505 entonces yo me ofrecí a hacerlo… toda la fachada de mi casa, incluyendo el portón, la pared, el cesto de basura y el buzón de la vecina quedaron reducidos a escombros… no perdamos tiempo en detalles.

Mi abuelo se había comprado un Fiat 125 modelo 73 mucho antes de que yo hubiera nacido, en ese auto me llevaron al doctor incontables veces, (la mayoría por accidentes pelotudos ocasionados por mi mismo) me llevaron al primer día de clases en preescolar (todavía recuerdo que yo iba dormido en el asiento trasero sin saber cuantos años de horror escolar me esperaban por delante). En fin ese auto estuvo en la familia antes que yo y estaba presente en todo lo que tenia que ver con nosotros, con el tiempo se fue desgastando y cada vez había que llevarlo al mecánico mas seguido.

Cuando mi abuelo falleció me dejo el auto en herencia, pero nunca hizo realmente un testamento por lo cual el auto no tenia papeles, no se usó por tanto tiempo que ya estaba hecho bolsa y arrancarlo era mas difícil que patear un penal usando un bebé panda dormido como pelota, si les cuento todas las veces que me lo tuvieron que reparar sin que lo haya usado siquiera o cuantas veces cambie de mecánico voy a desviarme tanto del tema central que después ya no voy a saber como volver (muy similar a lo que pasa cuando te vas por acceso sur).

Luego de gastar más dinero del que valía el auto por fin se movía, así que un buen día decidí subirme y manejar. Manejar puede llegar a ser una experiencia muy gratificante dependiendo del estado de animo en el que uno lo hace, ese día en particular yo estaba feliz, sintiendo el viento en mi rostro, imaginando a cuantas minas invitaría a salir, imaginando los comentarios de las personas que me veían pasar en un modelo clásico, sonriendo al oficial que me señalaba con una linterna, esquivándome de atropellar a dos policías que salían para tratar de detenerme, siendo sacado del auto a la fuerza, entrando a una celda de detención, diciendo que no tenia registro ni habilitación, tratando de hacer un soborno con diez mil guaraníes, firmando la boleta y una citación fiscal.

Fue el mejor día de mi vida…

El asunto era éste: Tenía cinco días para presentarme a pagar la multa, o mejor dicho las multas, por no tener licencia ni registro, andar con luz apagada en carretera, no utilizar cinturón de seguridad, tratar de evitar detención, manejar descalzo y bebiendo milk shake (no estoy seguro si la multa era tan especifica), falta de extintor, falta de sabana mortuoria (que alguien por favor me explique que es eso), manejar sin autorización del propietario, manejar cantando “Dancing Queen” con los ojos cerrados y con el equipo de sonido muy alto... Menos mal que omitieron el intento de soborno.

Pero ahí no terminaba el asunto, tras haber abonado todo eso (me rompieron tan grande el ojete que prácticamente me dividieron verticalmente en dos mitades iguales), tenia una cita con el fiscal, para asistir a dicha cita tenia que ir acompañado de un abogado, acá me tranquilicé un poco por que tenia un ex compañero de trabajo que era abogado, y de los buenos, era de esos tipos que te dicen hola de la forma mas amable posible pero igual así te intimidan. Y si había alguien que me iba a sacar de esa era él. Así que le llame, le comente mi problema y me dijo que me tranquilizara, que eso era pan comido para él.

Hagamos un paréntesis en la historia para contarles sobre mi suegro en ese entonces, resulta ser que estaba yo de novio, y el padre de mi novia era abogado, pero la verdad yo tenia mis dudas al respecto, desde que conocí a mi novia solo he visto a su padre vendiendo empanadas en la esquina de su casa o emborrachándose luego de jugar fútbol, o romper botellas en la calle (estando borracho o no) y alguna que otra vez me pareció verlo vestido de mujer escondiéndose en la casa. Cuando su hija le dijo que yo era su novio me dió una charla de mas o menos media hora sobre el porqué es importante conocer el precio del arroz y que la vida no era color de rosa, sino más bien color tomate (ojala estuviese inventando ésto, pero juro que es verdad)

Llegado el día de ir a la fiscalia, me desperté bien temprano, me puse un traje y llame a mi abogado (vamos a llamarlo Guille) (por que se llama Guillermo)

Joe: Hermano como andamos? Ya estoy listo yo eh!
Guille: Todo bien hermano, ¿listo para que?
Joe: Jaja hoy tenemos que ir a hablar con la fiscala, ¿ya estas en camino?
Guille: Hermano… este... hoy me va a ser imposible, ¿puede ser otro día?
Joe: No, tiene que ser hoy o me dan la sentencia sin dejarme defender
Guille: que pena hermano, de seguro vas a estar bien
Joe: no, Guille… Guille?... ¿Guilleeee?

Tardé mucho en aceptar que la única opción que me quedaba era mi suegro, pero no me quedó otra, así que lo llamé, media hora mas tarde estaba en mi casa con un saco gris, una camisa amarilla, un pantalón y una corbata negra, y en la mano llevaba un maletín viejo. No sabia si ponerme a llorar o meterme un tiro. Nos subimos a su auto y me dijo que cuando estemos con la fiscala yo no hable, que le deje hablar a el y yo diga que si a todo. Le pedí que pare en una farmacia para comprar vaselina, ésta vez quería estar preparado.

Luego de esperar más de 5 horas, subir y bajar pisos, traer y llevar papeles, y formar filas que al final no eran las correctas terminamos en la oficina de la fiscala, mi suegro comenzó su defensa de esta manera:

“Señora fiscala, yo le ruego que tenga usted piedad de este pobre joven, que en su desesperación al ver a su madre tendida enferma fue corriendo al vehiculo a conseguir medicamentos, este joven victima de la inexperiencia y enceguecido por su dolor no se dió cuenta que estaba cometiendo actos delictivos” Yo la verdad ya no quería estar ahí, comencé a buscar alguna cámara escondida, aquello era una joda, no podía creer semejante historia que estaba inventando y el acentito lastimero que ponía, quería interrumpir y decir “bueno basta, mandame preso, poneme a compartir la celda con un grone de dos metros así aprendo mi lección”

En eso la fiscal le interrumpe y le pregunta si no lo conocía de algún lado, entonces él hace un gesto de chupar limón como queriendo recordar y le dice “¡Si! Vos eras de San Pedro!, vos eras mi vecina! ¡¿Te acordás que yo salía con tu hermana?!” y cosas así, se abrazaron y comenzaron a hablar, yo trataba de sonreír lo mas inocentemente posible, entonces “mi abogado” le dice “Él es el novio de mi hija” y la fiscal responde “mira que bien che!” mi cabeza daba vueltas, y yo que seguía sin encontrar la cámara oculta.

Me dejaron quedarme con el auto y sólo tuve que pagar la mitad de la sentencia en donaciones, tuve que comprar 500 championes para una casa de niños huérfanos, yo tengo solo dos championes para mi uso personal y la mitad de ellos están en condiciones lamentables. Pero hay 500 chicos calzando Nike a costa del bolsillo mío y de mis padres.

También tuve que hacer trabajo comunitario, otro día les cuento las técnicas para cambiar pañales de adultos en el geriátrico…

Mi novia me dejó por que su padre, mi abogado, le dijo que era yo muy irresponsable e inmaduro.

Para mi que Dios me miró al nacer
y dijo "vos no"
No se bien que ha de significar
Pero esta claro que Yo no.

6 comentarios:

  1. por favor por favor! demasiado genial es el texto como para encontrar esos errores de palabras que se parecen pero son diferentes! me encantaría ser quien controle las letras antes de publicarlo y escribir "vez", "porqué", etc etc cuando se debe! por favooor!

    F: Anónimo

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  2. jaja sophi pusiste firma anónimo pero sale tu perfil, si, tenes razón soy un animal, es que este post lo hice de 3 a 5 hs de la madrugada, pero igual no es excusa. prometo ser más cuidadoso (cuando giul lea esto me va a bajar la caña si o si)

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  3. Che tenés que tener huevos para subirte a manejar a los 13 al lado de un personaje al que le dicen MOROCHO.

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  4. Hola! sí, yo sé que aparece mi nombre igual si firmo como anónimo pero no quería bajarte la caña tan directamente jajajaj xD

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  5. Jaja no os preocupéis, bajadme la caña sin problema :) che ahora que me pongo a pensar gerardo tenes razón.

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