lunes, 25 de octubre de 2010

Soy Japasexual


Cuando tenés un blog de vez en cuando soles fijarte en las estadísticas de las visitas realizadas al mismo, en lo personal no soy de tomarme las cosas tan a pecho así que si reviso las estadísticas de visitas cada dos o tres minutos lo hago más bien por diversión…

Cuando no pude postear por unas semanas pensé que recibiría cadenas de mails rogando por un nuevo post, pensé que habrían fans muy preocupados/AS por mi estado de salud y tal vez uno que otro se estaría diciendo “el es tan cool que no tuvo tiempo de escribir por que es re cool” pero nada de eso pasó, máximo un comentario en el Messenger:

Anto dice:
Che y el blog?
Joe Busted dice:
Ahí anda, esta semana no pude postear, lo lees?
Anto dice:
No

Normalmente no soy de tener los humos subidos pero resulta ser que en las estadísticas te tiran números imposibles, cosas como 1783 vistas en una semana, y cuando te fijás en las zonas en las que se lee tu blog, sí o sí se lee en Estados unidos, España, Méjico, Argentina, Arabia Saudita, Vieja y Barbuda, Guyana Francesa y Pastora alemana.

Habitante de Vieja y Barbuda
Y claro, a uno le gusta creer que eso es verdad, es como cuando le tenés que decir a alguien que su hijo recién nacido es lindo, cuando la verdad es que ningún bebé recién nacido es lindo… salvo que sea el hijo de tu hermana o el tuyo propio. (Donato SÍ que es lindo, Becky) o pasa lo mismo cuando una chica que es fea y sabe que es fea se pasa diciendo que es fea para que vos le digas que no es así. Estos casos son muy incómodos por que solo hay dos salidas: la primera es un largo silencio lidiando con el hecho de que ella está pensando “a la mierda en serio soy fea” y luego se vaya a la casa a sentirse mal, mientras vos te quedas sintiendo una basura. Y la segunda, es que de entre todos los tipos presentes vos seas el único boludo al que no le dio el corazón para que esa chica se siga dando con un mazo a si misma y le resaltaste de una manera amable sus virtudes, hasta acá esta todo bien, pero durante los aproximadamente treinta días siguientes vas a tener que ser mejor que Neo esquivando las balas para cortar con el asunto.

Habiendo compartido con ustedes algún que otro rencor en un intento fallido por explicarles por que no posteé nada en estas semanas, pasemos al post.

Evidentemente la primera pista para descubrir la japasexualidad es tener la posibilidad de enroscarla, haberse dado cuenta de la posibilidad y haberla estropeado por un motivo que nada tiene que ver con enroscarla.

Ejemplo (hecho ficticio):

Sole: Juan, ¿por qué no dejas eso y venís a mi pieza un rato?
Juan: (jugando Prince of Persia II para PS3): ¡Sí, voy enseguida Sole!
S: bueno, pero no tardes, no quiero estar solita
J: no tardo (mientras piensa en dos cosas a la vez: “¡BIEN AHI! LA VOY A ENROSCAR” y “QUÉ DIFÍCIL ES ESTE NIVEL”)

Luego se da cuenta que le tomó 2 horas con 15 minutos terminar el nivel antes de ir a la pieza de Sole, en este tiempo Sole ya se vino catorce veces. Ocho veces de la manera tradicional, dos veces con los dedos gordos del pie, tres con una percha y una última con un muñeco Ken. Y cansada de esperar se fue a la mierda...

Ahora sabes por qué se rie
Juan no solo perdió su oportunidad, sino que se va a terminar ajusticiando por mano propia esa misma noche.

Juan es japasexual.

El japasexual elimina inconscientemente sus propias posibilidades de fiestita para terminar imaginando como pudo haber sido todo si no se las arruinaba.

Mi camino de salida de la caverna platoniana en la cual yo pensaba que era un winner total y un completo casanova comenzó una noche en un pub local llamado Camastro.

Antes, les comento que yo trabajo en una productora de televisión y, quienes conocen el ambiente, saben que no hay horarios y la mayoría de las veces no descansas nunca. Esa noche me había quedado (como tantas otras) a dormir en la oficina por que debía terminar un editado para antes de las 8 de la mañana del día siguiente.

Habiendo terminado mis deberes no tenía nada de sueño y como me encontraba a media cuadra de uno de los lugares más concurridos de la noche asuncena, decidí ir a tomarme unas cervezas en uno de los pubs, cuyo nombre ya mencioné. Esa noche tocaba una banda que hacia covers de grupos de rock, el lugar era de lo más agradable y lo que era más importante: estaba lleno de pichiruchas (no creas que me olvido de vos Tiger).

Había mucha gente, casi al tope de la capacidad del lugar, por lo que tuve que sentarme en una mesa con diez personas: nueve tipos y una chica (este dato es importante para la historia, memorizálo).

Estaban todos tomando cerveza y sin ningún drama me dejaron sentar en el único lugar vacío. Luego se me acerca el mozo y, como yo era mayor que todos los que estaban sentados ahí decidí que tenía que verme un poco más sofisticado. Siempre tuve ese complejo gracias a la televisión, el de pensar que el tipo que llega solo a un bar, pide una bebida fuerte y no habla con nadie, es el más interesante y el que consigue más mujeres porque cuando dice una palabra todos lo miran con atención y respeto mientras sus palabras resuenan por todo el lugar perdiéndose con el humo de su cigarro (ahí lo tienen a Clint Eastwood, Wolverine, etc.).

En fin, no tenia idea de que pedirle al mozo, no sabia si pedir un whiskey por que no quería dar una impresión de viejo amargo tampoco, así que en un intento muy, pero muy pelotudo por sonar con clase le dije “traeme algo que tenga alcohol pero que no sea cerveza, no sé, sorprendéme”…
Sí, ya sé, ya sé cuan idiota sonó eso, pero a veces uno dice esa clase de cosas sin darse cuenta hasta recién después de haberlas dicho, bueno, esa noche me daría cuenta de muchas cosas recién después de haberlas hecho.

Minutos más tarde y cuando la banda terminaba de tocar un tema llega el mozo a la mesa y me trae una copa de martini (pero tres veces más grande) llena de un líquido rosado con una cereza incrustada en el borde. Alguien tardó menos de un nanosegundo en decir “eso lo que tenés que tomar cuando te vas a jugar fútbol” y comenzaron a reír. Yo reía con ellos y trataba de que de alguna manera piensen que el trago no era mío. No resultó, me lo bebí de un golpe. Como tenía que hacer algo para recuperar mi status, pedí una ronda de cervezas para todos.

Cuando dije una frase bien a lo tanguero “Muchachos esta cerveza es para ustedes” automáticamente me gané la simpatía de todos los presentes y ya me incluían en las conversaciones, como soy un campeón diciendo estupideces pronto todos comenzamos a reír, y cuando terminamos la primera ronda pude ver que la chica le decía algo al oído al tipo que estaba a mi lado e intercambiaron lugares, ahí nomas pensé “Ya está, esto va a terminar bien” entonces levante gloriosamente la mano y pedí otra ronda.

Luego de unas dos o tres rondas más (invitadas por mí) coreábamos a AC/DC, a Pearl Jam, a Pink Floyd y a Miranda, todos juntos como hermanos, mientras movíamos las cabezas emulando el movimiento de la ropa dentro de una lavadora.

La noche iba bien hasta que la chica que estaba a mi lado comenzó a hablarme, era muy linda, de lo más enroscable, decía cosas inteligentes y mostraba interés en mí. Hasta ahí perfecto, el carnaval ya se escuchaba cerca pero, tal vez afectado por la cerveza, mi objetivo principal (enroscar) se perdió o se confundió de alguna manera con mi objetivo primogénito de la noche (encajar).

A ver, les explico: cuando llegué al bar necesitaba ser aceptado por los presentes para adquirir cierto status, poder alzarme como macho alfa y así obtener la compañía de una minita. Perfecto, todo eso lo había hecho, y estaba hablando con una miniiiiita, pero por alguna razón noté que los demás caballeros en la mesa se comenzaron a incomodar con el hecho de que su amiga demostrase un interés tan abiertamente hacia mí, entonces decidí hacer algo al respecto y pedí una ronda más, no quería que los chicos se desanimaran al haber sido derrotados por un extraño mayor que ellos, así que comencé a prestarle cada vez menos atención a ella y más a ellos. Yo sí que la tengo clara, ¿eh?

Pasadas unas horas sentí el efecto noqueador del alcohol. Es cuando llegas a ese punto en el que alguien habla de algo y vos TENÉS que decir algo al respecto, por más que no sepas nada sobre eso, hablás sobre todo, y hablás mucho, la gente comienza a lanzarte miradas y silencios incómodos que notarías perfectamente estando sobrio, pero en ese estado pensás que son miradas de asombro y silencios atónitos ante tu sabiduría, encima de todo para tus adentros decís: “¡qué boludos están creyendo todo lo que les digo!”.

Recuerdo que alguien había mencionado algo sobre jugar PlayStation, y ahí yo recordé que en la oficina tenía una PlayStation. Así que comencé a insistir a todos que vayamos a la oficina a jugar, que podían, incluso, quedarse a dormir ahí. A esa altura de la noche la mina que antes hablaba conmigo estaba jugando batalla naval de lenguas con el mozo.

Como se negaban con rotunda insistencia llamé a un amigo y compañero de trabajo: Guille, que también se había quedado en la oficina, para que venga a convencerles a los muchachos, el me dijo: “No, yo acabo de fumarme un Sándwich* y no estoy como para ir. Che, cuando vengas traéme una coca”

Fui a comprar la coca y solo había Coca Light. Como no era para mí la compre igual y regrese a la mesa, ya todos se estaban levantando y estaban por irse. Todos muy callados y como asustados. Me comencé a burlar de ellos por irse temprano y otras cosas, les volví a insistir que por favor se quedaran a jugar Play, los acompañé al auto. Cuando volví al pub ya no me dejaron entrar así que fui de vuelta a la oficina.

Señal que "Cabalgamos"
Cuando llegue le conté a guille todo lo que había pasado y me resumió: “Man, llegaste, te sentaste en una mesa llena de tipos, pediste un trago rosado, una mina te estaba persiguiendo, no le diste bola, compraste más de diez rondas para los tipos, les invitaste a “jugar play” en tu oficina y a quedarse a dormir y, para colmo compraste una CocaLight...”

Ahí me dí cuenta de todo. Automáticamente me puse sobrio y entendí que, en vez de ser el mozo quien le estaba practicando una endoscopia lingüística a la mina, tenía que haber sido yo y, en lugar de eso, terminé quedando como un violador de pibes. D:

Luego de reírse media hora Guille atina a decir “Yo estoy re loco pero vos… vos sos pelotudo”

Joe es Japasexual.**




*Tronchón
**Seguí burlándote y tu hijo te va a salir así.

Gracias Giul por las correcciones