jueves, 25 de agosto de 2011

Disclaimer: No sé garchar



Bueno, creo que el titulo ya lo dice todo. El asunto es que ya tengo 26 años y no voy a pretender seguir boludeando por la vida. El famoso “ya estoy viejo para estas cosas”.
Verán, desde que uno pasa la pubertad adquiere una preocupación que abarca el 95.9% de nuestro tiempo y por ende de nuestro esfuerzo: Enroscarla.


¡¿Alguien dijo garchar?!
Así que uno tiene que vender constantemente al sexo opuesto la imagen, no solo de macho alfa, sino también de buen garchador. El problema se origina cuando te creés vos mismo lo que estás vendiendo, así que creo yo necesario hacer una retrospección y preguntarse con toda sinceridad “¿Será que estoy haciendo bien las cosas?”
No te vas a acordar ni el nombre mami


Basémonos en los hechos:


1. La primera vez: 
Imagino que no todo el mundo tiene un buen performance en la primera vez, asi que no me siento muy mal por como me fue a mí.


Les pinto el panorama: yo quería ser hippie (si, ya está, lo dije, todos tenemos cosas oscuras en nuestro pasado), pero hippie bien boludo (valga la redundancia), así que ese día estaba sentado en el sofá de la sala de mi primera novia tocando una música con mi guitarra, por que pensaba que un novio tenia que hacer esa clase de cosas. 
Mi novia alrededor de la octava canción ya puso cara de “¡Pero la putamadre vos y tus musiquitas del orto!”, puso su mano sobre la mía haciendo que deje de tocar y me dijo “vení un ratito acá”. Era la primera vez que me hacían una mirada “It’s time for the rosk” (es hora de enroscarla), la entendí de una y me puse a besarla.
Minutos después, 25 más o menos, yo sabía que era hora de usar las manos y la tomé de la cintura “POR FIN” escuché


Yo: ¿Qué?
Ella: nada… ¿querés tocarme?
Yo: jejeje (¿ya les mencioné que soy medio pelotudo no?)
Ella: Seguí


it's time for the rosk
(48 minutos después y habiéndome ya atrevido a rozar una glándula mamaria)


Ella: Escucháme, yo quiero que hagamos “ESO” pero quiero que te protejas, ¿me entendés?
Yo: jejejejejejejejejejejejeeejeejee…
Ella: tenemos dos horas antes de que venga papá, andá a la farmacia.


Dos o tres “jejejejes” más tarde salí para la farmacia y no tenía idea de cómo hacer para entrar y pedir unos condones sin que todo el personal de la farmacia y hasta el mismo Dios me señalasen llamándome “¡PECADOR!”. Yo sé que ha de haber más de uno que entiende de lo que estoy hablando.


Estuve parado fuera de la farmacia como 20 minutos armandome de coraje y luego ideé un plan que no podía fallar. Agarré mi celular y entré simulando una conversación importante, el plan era llegar y pausando mi conversación con una actitud de lo más indiferente pedirle al farmacéutico una caja de preservativos.
Así no se puede
Llegué a la caja y lareconchadelahermanadelaloraprostituta todas las que atendían eran mujeres, y no sólo eso, todas señoras que se veían de lo mas decente que puede existir en este mundo. Cuando estaba a punto de arrugar e irme a la mierda una de ellas se me acerca y me dice con la sonrisa más acogedora de la historia “¿en que le puedo ayudar joven?”


Yo: (celular apoyado a la oreja) Eeee… si, viejo esperame un rato. ¿Me das una caja de preservativos?


Farmacéutica: (cambiando el semblante de señora amable a testigo de una obra de lucifer) Si, ¿Qué marca?


Y: No, no te hablaba a vos boludo jajaja que idiota, acá nomás, esperá (hay que ser convincente) eeeehh… cualquiera, ese de ahí  (señalando aleatoriamente)


F: (mirándome sobre sus anteojos) ¿De qué tamaño joven?


Ahí me cagó, no tenía idea, jamás me había puesto a medirme la happy


Yo: Eee… ¿mediano?


F: ¿Con sabor o normal?


¡VOS ME ESTAS JODIENDO!


Yo: Normal.


En eso suena mi teléfono que estaba apoyado a mi cara y salté del susto, me quede mirando a la farmacéutica “es que tiene activo el servicio de llamadas en espera”. Se puso a reír. Era mi novia llamándome al celular “¿Que pasó? Estas tardando mucho”


Luego de pagar, no sé si fue mi paranoia pero juro que todo el personal de la farmacia se quedó en silencio hasta que salí. No me extrañaría que se hayan cagado de la risa después.


Por fin volví a la casa y me recibió con un beso y menos ropa de la que tenía antes, me tiró en el sillón.


Yo: ¿me pongo ahora?


Ella: Esperá un rato


OH MY GOD BABY!!
Bueh, en fin, luego de unos problemas para abrir el estuche y colocármelo no sentía un carajo, en serio, no sentía una mierda. No sabía si estaba dentro o fuera. Me quedé ahí imitando los gestos de cuánta película erótica había visto en mi vida hasta que ella paró.


Ella: No importa Joe
Yo: ¿Qué?
Ella: ya terminé
Yo: jejejeje.. ¿Y qué es lo que no importa?


Ella: se te bajo muy rápido, igual terminé.


Con el pokerface más grande de todos los tiempos comprobé que mi rosca estaba más chica que la de un esquimal duchándose sin calefón.


2. El juego previo: 
Ya llevaba como seis meses saliendo con una chica y la verdad no me gustaba mucho horizontalizarme con ella. Cuando me hacía un carpinterito no sentía nada. Lo más curioso era que cuando yo terminaba ella también lo hacía. Era más o menos así: Ella se sacaba la ropa y se quedaba ahí, postrada. Y yo... bueno, yo hacía el resto. Cada vez me emocionaba menos y creo que una vez se quedo dormida en pleno acto. Luego de terminar se vestía y decía algo así como “me voy a merendar” y se iba a la mierda.


Un día en medio de una discusión:


Ella: (…) ¿Y sabes que? ¡Estoy cansada de fingir orgasmos!


Yo: ¿Vos te quejas de fingir orgasmos? ¡IMAGINATE LO QUE ES TENER QUE FINGIR UNA ERECCIÓN!


El moretón en el ojo izquierdo me duró dos semanas, la abstinencia alrededor de un año. 
Así fue como aprendí que si no haces un prolongado y exhaustivo juego previo terminás a los 5 minutos pero la mina se queda con las gana. Me cago en la creación, todo sería más sencillo si ellas terminasen en menos de media hora por lo menos.


3. Los fetiches: 
Dos o tres novias después me topé con una con la que las cosas iban bastante bien, al menos eso creía yo, una noche antes de comenzar lo nuestro me dice “esperá” y se fue a buscar unas galletitas oreo y las puso en la mesita de luz


Yo: ¿Y eso?


Ella: Para después ;)


Comenzamos y en medio de la oscuridad escucho unos crujidos. Luego ya no entendía si los gemidos los ocasionaba yo o las oreo


Tio Giul dice: 
Ha de ser su fetiche boludo, eso es de la gran puta


Joe Busted dice:
Si? Pero parecía más entusiasmada con las galletitas que conmigo


Tio Giul dice: 
No puedo competir con esto
Nah boludo, ha de ser su fetiche nomás, le gusta experimentar


Así que la vez siguiente fui preparado con un paquete de galletitas, eso le causo gracia y cuando estábamos a punto me dice “esperá” y prendió la tele, la play y se trajo el control a la cama.
Yo: ¿Amor que carajos?


Ella: Para después ;)


Si, adivinaste, no era para después.


A ver si les explico: yo estaba acostado, ella estaba sentada sobre mí haciendo lo suyo y a la vez jugando Pro Evolution Soccer


Yo: espera un rato


Ella: ¡No! Me están ganando, esperá


Yo: … ¿querés que paremos así jugás? (mas encabronado que el Tano Pasman)


Ella: ¡dale! ;)


Luego de dos o tres partidos:


Yo: ¿A vos te gusta acostarte conmigo?


Ella: (pausando el juego) Mirá, yo te quiero mucho y sos un tipazo… pero no me gusta, igual yo te dejo que hagas lo que quieras por que me gustas. Asi que no importa ;)



Yo sé que tendría que haber pensado “it’s something” haberme encogido de hombros y seguir así, pero unas semanas después ya no me parecía muy simpático.






Joe Busted dice:
No me siento cómodo con esto…


Joe Busted ha enviado un zumbido


Joe Busted ha enviado un zumbido


Joe Busted ha enviado un zumbido


Joe Busted dice:
Estas ahí?


XXX dice:
Esperame un ratito, estoy jugando prince of Persia ;)




En conclusión: No sé garchar, al parecer soy un desastre, y no un desastre en el sentido lindo. Más bien un desastre como cuando te querés cocinar un omelette, se te caen los huevos al piso y te resbalas con ellos echando la sartén y el aceite caliente se derrama por toda la cocina y de paso te quemás la cara y al día siguiente justo tenías el primer dia de colegio y las quemaduras en tu cara por las gotas de aceite parecen millones de granitos pubertos (me fui al carajo)


Así que ya no quiero escuchar ninguna queja o reclamo por que ya lo avisé. No sé garchar





Caras vemos, como garchan no sabemos
;)